Tengo años, de venir sosteniendo que la democracia, no se agota en lo electoral; claro que constituye un referente importante de la moderna convivencia en sociedad, sin embargo la vida en democracia, es una cuestión del diario bregar para la convivencia pacífica
La cultura deliberativa ciudadana, parafraseando a intelectuales y científicos del nivel de Jurgen Habermas y Ronald Dorkin, deviene fundamental en toda sociedad que se haga denominar democrática. El poder cuando reniega de la participación ciudadana organizada en la sociedad civil, afecta su cuota de legitimidad social y política, lo que eventualmente trastoca el funcionamiento equilibrado de la sociedad y coloca, lo que Zavaleta Mercado, identificaba como la creación de un ambiente o escenario de predisponibilidad de masas, que de no revertirse termina afectando la gobernabilidad.
No dudamos de las buenas intenciones de los gobernantes actuales, el presidente Ricardo Martinelli, de realizar una buena gestión al frente de la administración; pero nos parece un error, trabajar inspirado en la idea, de que su referente electoral, lo es todo; pasada la coyuntura electoral, la democracia tiene que desenvolverse en los escenarios de la participación societaria de tal suerte que sociedad política y sociedad civil articulen niveles de entendimiento que hagan del manejo del poder político, un ambiente para la construcción de equilibrios. Hay temas en la agenda de gobierno que deben pasar por el tamiz de la consulta, el diálogo. sin que ello signifique dosis de cogobernabilidad. Los actores socio orgánicos de la sociedad constituyen fuerzas motrices de la democracia y con ellas hay que entenderse. No hay que rehuir el diálogo con los sindicatos, los empresarios, las etnias, los campesinos, las iglesias etc. El presidente de todos los panameños, no puede estar sometido a consejeros llenos de prejuicios contra la fuerzas orgánicas de la sociedad , en ellas las denominadas sociedades civil. En ese sentido, observo que se trasunta por caminos equivocados y estamos a tiempo para conjurar las tentaciones autoritarias que nunca dejan de conspirar contra la democracia. Corrija el rumbo Sr. Presidente y haga un gobierno de participación democrática.
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