El reciente fallecimiento del ex Presidente Guillermo Endara Galimany trajo a mi memoria una serie de hechos históricos protagonizados por él y sus dos compañeros de nomina presidencial de 1989, Ricardo Arias Calderón y Guillermo Ford Boyd. Salvo algún saludo protocolar en alguna reunión política, no me ha unido ningún tipo de amistad con los dos primeros. Con Billy Ford mantengo una extraordinaria y sincera amistad desde hace tres años aproximadamente. Esto me permite reflexionar objetivamente y, objetivamente, proponer un justo reconocimiento a estos tres personajes de nuestra política nacional, quienes encabezaron la lucha civilista y el movimiento por la restauración de la democracia en nuestro país.
Hubo tantos otros civilistas que en muchas formas, en diferentes momentos, desde distintas posiciones, también dieron su aporte sincero y patriótico por el establecimiento del sistema democrático en el país, pero es indiscutible que ellos tres, Endara, Arias Calderón y Ford, representaron esa lucha heroica de la mayoría de los panameños por enrumbar a la nación por los senderos del estado de derecho que en la actualidad vivimos.
La actitud y comportamiento de estos tres adalides de la democracia panameña representan un ejemplo para las actuales y futuras generaciones de nuestra nación. Su valentía y determinación por luchar por los principios democráticos, sirven de norte para todos aquellos que participan en los eventos de nuestra política nacional.
El haber arriesgado sus vidas, sus economías y su vida familiar desmiente a todos aquellos que sustentan que el mundo de la política es pernicioso y sucio y nos recuerda que sí hay héroes entre nosotros.
El país les debe agradecimiento, en la misma medida que aquellos distinguidos por ellos al designarlos en posiciones en su gobierno.
Es por ello, entre muchas otras cosas, que como ciudadano panameño, convencido que me hago eco de las aspiraciones de la mayoría de los panameños, que propongo a nuestras actuales autoridades gubernamentales, que hoy en día gozan del ambiente propicio de la democracia, la edificación de una estatua de cuerpo entero de estos tres distinguidos panameños que en tantos momentos y muy especialmente aquel 10 de mayo de 1989, enfrentaron la ignonimia dictatorial y al hacerlo arriesgaron todo por nuestro país para que hoy vivamos en un ambiente de libertad y democracia. Honrar honra.
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