
El hurto de los cinco fusiles AK-47, del Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT), presuntamente, de mano de uno de sus propios integrantes despertó críticas de ex altos funcionarios judiciales y del actual Defensor del Pueblo.
El ombudsman, Ricardo Julio Vargas, dijo que es lamentable que agentes policiales sucumban ante las tentaciones de integrantes de organizaciones delictivas.
El ex fiscal de Drogas Rosendo Miranda, explicó que el hurto de los fusiles AK-47 refleja la vulnerabilidad de los estamentos de seguridad, en la medida que sus miembros estén siendo reclutados por organizaciones delictivas.
Lo sucedido demuestra que se trata de grupos altamente organizados que buscan en las estructuras de seguridad del Estado personas para cometer actos ilícitos.
Medidas. Este hecho exige que las autoridades hagan los correctivos adecuados respecto a los criterios de selección del personal que va a formar parte de los estamentos de seguridad, expresó.
Miranda manifestó que lo anterior es muy importante para poder detectar a las personas que en un momento dado son propensas a cometer actos delictivos.
El ex procurador general de la nación, Rogelio Cruz, afirmó que nadie se preocupa por hacer los inventarios de las armas que decomisan las autoridades.
Según Cruz, luego de estos decomisos se deben realizar las investigaciones de las armas, para verificar si son hurtadas, robadas o fueron usadas para alguna actividad ilícita, y que después de esto deben ser destruidas.
En lo que va del año no se ha efectuado ningún acto de destrucción de armas de fuego.
En cuanto a su opinión sobre el hurto de los cinco fusiles AK-47 supuestamente por parte de un cabo segundo de SENAFRONT, manifestó que esto puede ser una excepción.
Este diario contactó ayer al comisionado Francisco Troya, jefe de la Policía Nacional, para preguntarle sobre el hurto de las armas; sin embargo, nos informó que se encontraba en una reunión y que devolvería la llamada.
Hasta el cierre de esta edición no se había recibido respuesta.
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