
El Gobierno decidió no renovar la vigencia de los Certificados de Abono Tributario (CAT), un susidio directo a la exportación que durante sus 35 años de vigencia estuvo relacionado a varios escándalos de corrupción.
El ministro de Comercio e Industrias, Roberto Henríquez, confirmó que este subsidio vencerá definitivamente el 31 de diciembre próximo, por ser contrario a los compromisos ante la Organización Mundial del Comercio y debido a criterios oficiales que consideran que los CAT se han prestado para irregularidades.
Solo en los últimos 10 años se han otorgado CAT por un valor de 283 millones de dólares, lo que originó el inicio de cuatro investigaciones por fraude, sin que se hubiesen producido sanciones.
Henríquez anunció que en reemplazo de los CAT, el Gabinete aprobó el proyecto de ley de fomento industrial, que crea un bono fiscal que no será transferible y que tiene una serie de condiciones que limitan su uso.
El cambio acabará con el mercado secundario de los CAT, que había permitido que bancos y exportadores se beneficiaran.
Tras conocerse el cambio, los exportadores vaticinan una fuerte caída de su actividad a partir de 2010.
Edwin Pérez, presidente de la Gremial de Exportadores de Productos No tradicionales, comentó que el nuevo bono no servirá para apoyar esta actividad, ya que solo podrá ser utilizado en el pago de impuestos. “Nuestros impuestos son muy bajos y estos bonos no nos servirán para nada”, agregó.
Por el contrario, el titular de Comercio aseguró que la llamada ley de fomento “cubrirá la necesidad de los industriales y los exportadores”. |